
El blanco como color atemporal y apuesta segura. Elegante, femenino
y tremendamente “chic”, el blanco es el color más
discreto y llamativo a la vez. Es ese lenguaje que parece no decir
nada y dice todo del vestuario de la mujer.
Mandarinas, beiges... Combinados o en solitario aportando tonalidades
a la luminosidad de la estación. Predominan los vestidos
como prenda clave del verano. A menudo sin manga bajo chaquetas
o boleros. Siempre entallados marcando el talle. Siempre dejando
al aire la rodilla. Siempre estrechos en el bajo.
Beiges, negros, cavas... Colores que se entremezclan jugando en
combinaciones enormes o en pequeños detalles. Chaquetas
de manga ranglan de inspiración oriental: estrechas de hombros
pero amplias de mangas. Línea en “a” para ellas.
Por debajo: vestidos muy elegantes de talle ligeramente alto. Largo
sobre rodilla. Faldas estrechas hiperfemeninas. Combinación
de tejidos color sobre color. Materiales estructurados mezclados
con tules suaves y románticos. Lazadas sobresalientes Es
un cierre de coctail. De boda con sombrero, de ceremonia al aire
libre. Es el broche a una colección donde impera la elegancia
de la alta costura y donde la distinción es el valor mas
buscado.
African Blue
No a los colores tristes y apagados. Dejemos que impacte la luz
sobre nuestros colores flúor como los rosas chicle, los
verdes llamativos, los amarillos... Momentos muy “náuticos” con
las rayas marineras como protagonistas en azules y rojos grana
combinados con blanco. Es la época del verano de los años
20, de los clubs náuticos de antaño. Impermeables
cortos, atrevidos, pantalones anchos y estrechos, altos y bajos
pero eso si: las faldas siempre cortas enseñando rodilla
y algo mas…
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